Qué es el interés compuesto y cómo aprovecharlo
El interés compuesto es el mecanismo por el que los intereses que genera tu dinero se suman al capital y empiezan, a su vez, a generar intereses. Es la razón por la que un ahorro constante durante muchos años crece mucho más de lo que sugiere la suma de las aportaciones.
Interés simple frente a interés compuesto
Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. Si inviertes 10.000 € al 5 % anual, ganas 500 € cada año: tras 20 años tendrás 20.000 €.
Con interés compuesto, cada año los intereses se calculan sobre el capital más los intereses acumulados. Los mismos 10.000 € al 5 % se convierten en unos 26.533 € tras 20 años. La diferencia, más de 6.500 €, sale únicamente de reinvertir.
| Años | Interés simple | Interés compuesto |
|---|---|---|
| 5 | 12.500 € | 12.763 € |
| 10 | 15.000 € | 16.289 € |
| 20 | 20.000 € | 26.533 € |
| 30 | 25.000 € | 43.219 € |
La fórmula
Sin aportaciones periódicas, el capital final es:
Cf = C0 × (1 + i)^n
donde C0 es el capital inicial, i el tipo de interés por periodo y n el número de periodos.
Por qué el tiempo es el factor decisivo
En la tabla se ve que la diferencia es pequeña los primeros años y enorme al final. El crecimiento es exponencial: los últimos años aportan mucho más que los primeros.
Un ejemplo: quien aporta 100 € al mes durante 30 años al 5 % reúne unos 83.200 €, habiendo puesto 36.000 €. Quien espera diez años y aporta lo mismo durante 20 años se queda en unos 41.100 €. Empezar diez años antes duplica el resultado con solo 12.000 € más de esfuerzo.
La regla del 72
Para estimar cuánto tarda en duplicarse un capital, divide 72 entre la rentabilidad anual. Al 4 % tardará unos 18 años; al 6 %, unos 12; al 8 %, unos 9.
Dónde actúa el interés compuesto
- Depósitos y cuentas remuneradas, si reinviertes los intereses en lugar de retirarlos.
- Fondos de inversión de acumulación, que reinvierten automáticamente los rendimientos.
- Planes de pensiones, pensados para plazos muy largos.
También funciona en tu contra. En las deudas, sobre todo en las tarjetas de crédito con pago aplazado, los intereses se acumulan sobre el saldo pendiente y la deuda puede crecer muy deprisa.
Tres cosas que reducen el resultado real
- La inflación. Si tu ahorro rinde un 3 % y los precios suben un 2 %, tu ganancia real es de alrededor de un 1 %.
- Las comisiones. Un punto de comisión anual, compuesto durante décadas, se lleva una parte importante del resultado.
- Los impuestos. Los rendimientos del ahorro tributan en el IRPF cuando se cobran o se rescatan.
Además, la rentabilidad de las inversiones no es fija ni está garantizada: puede haber años de pérdidas.
Los resultados son orientativos y no constituyen asesoramiento financiero, fiscal, legal ni médico.